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Story Telling

El storytelling es mucho más que una narrativa, es el arte de contar historias usando técnicas inspiradas en escritores y guionistas para transmitir un mensaje de forma inolvidable.

Podemos tener ideas o historias brillantes que contar, pero si no sabemos hacerlo de forma adecuada, de poco sirve.

En términos de marketing, marca, publicidad…, las personas no están interesadas ni en tu empresa, ni en tu marca, ni en tus producto. Por muy triste o llamativo que pueda parecer, no lo están. Aún comunicando de una forma que pueda parecernos la correcta, son escépticos. Cuestionan tus motivos, como si de un contraargumento se tratara, y todo en un contexto de saturación y pseudo desorden mediático con un bombardeo de información y mensajes continuos.

Ha llegado el momento de contar historias. Son más impactantes que los hechos. Contar historias llama la atención y cambia las percepciones, entre otras muchas cosas, porque las historias son recordadas.

Cambian actitudes y comportamientos, y la publicidad tradicional simplemente no.

Las empresas deben de realizar un importante esfuerzo y estar preparadas para ser capaces de contar historias.

No estoy interesado ni en tu empresa, ni en tu marca ni en tus productos

Pero… ¿qué es una “historia” y qué no es una historia?

La teoría no es excesivamente clarificante, o al menos se pueden tener muchas discrepancias o confusiones en tratar de definir qué lo es, y que no, y la prácticas y el marketing tradicional, menos aún.

Si preguntamos a las empresas, “¿cuál es la historia de tu marca?” probablemente nos darán una explicación de cinco, seis …, siete puntos basados en exposiciones de hechos, pero una historia emblemática trata de una narración de “una sola vez”: de hecho, el storytelling es mucho más que la narrativa en sí misma.

El storytelling describe un evento, una experiencia, o un proceso, y ha incorporado en él el potencial de tener y generar emociones, atención y personajes sorprendentes e interesantes, y lógicamente esto no es ni mucho menos sencillo de conseguir.

La primera característica de una historia emblemática, a diferencia de una historia táctica, es su fecha de caducidad: las emblemáticas tienen una vida muy larga, y las que no lo son… una vida corta.

Las historias emblemáticas han de ayudar a establecer una comunicación a corto plazo, pero deben alejarse de un mensaje estratégico.

Deben de transmitir y generar sensación de valores organizacionales, RSC, visión de marca y propuesta de valor.

Deben de ser poderosas y memorables. Historias de las que la gente hablará, repetirá y compartirá.

Las historias emblemáticas deben de ser poderosas y memorables. Historias de las que la gente hablará, repetirá y compartirá.

Las historias no necesariamente tienen que versar directamente sobre nosotros. Pueden ser sobre las cosas que nos mueven o inspiran. Pueden ser sobre las cosas a las que aspiramos y a través de ellas encontramos un por qué.

Comienza por definir cuáles son tus valores, en tu vida profesional y en la personal.

Para crear historias hace falta más que creativos: hay que crear personajes, tramas…, y para eso hacen falta escritores, guionistas

Muchos ya denominan a todas estas cuestiones o prácticas “branded content”, y está muy bien que hayamos creado una palabra que trate de definir todo esto como práctica de comunicación, pero no nos olvide lo más importante: cualquiera puede contar o producir una historia, pero no cualquiera puede conseguir hacer que esa historia sea emblemática, o de crear personajes o de generar emociones… duraderas.

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